En Semana Santa estamos
Tiempos buenos para rezar
Que además del cuerpo descansar
Pensar en la Pasión debemos
Es corriente que nos dediquemos
A un lugar de ocio buscar
Sin contar que también tenemos
El fervor que procede encontrar
Si es bueno y lo permite el tiempo
Salen las enfervorizadas procesiones
Y enarbolan todas sus pendones
Disponiéndose a marchar al campo.
Los costaleros muy sacrificados
Ponen sus espaldas con abnegación
A lo largo de toda la procesión
De los pasos a la calle sacados
Desde las balconadas enjaezadas
Una y múltiples saetas salen
Por aplausos del público animadas
Y un clamor general valen
No hay que despreciar la contribución
Del inmenso público expectante
Al realce de la gran procesión
Que no es nada irrelevante
Tiempos buenos para rezar
Que además del cuerpo descansar
Pensar en la Pasión debemos
Es corriente que nos dediquemos
A un lugar de ocio buscar
Sin contar que también tenemos
El fervor que procede encontrar
Si es bueno y lo permite el tiempo
Salen las enfervorizadas procesiones
Y enarbolan todas sus pendones
Disponiéndose a marchar al campo.
Los costaleros muy sacrificados
Ponen sus espaldas con abnegación
A lo largo de toda la procesión
De los pasos a la calle sacados
Desde las balconadas enjaezadas
Una y múltiples saetas salen
Por aplausos del público animadas
Y un clamor general valen
No hay que despreciar la contribución
Del inmenso público expectante
Al realce de la gran procesión
Que no es nada irrelevante
El niño de la Puebla
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2 comentarios:
Hola que gusto visitar tu blog, te felicito por el lindo poema dedicado al tiempo especial de preparación y meditación como lo es la Semana Santa.
Saludos cordiales de FILOSOFIA Y MAS...
me ha motivado mucho
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