miércoles 23 de septiembre de 2009

Mi Morera (El Niño de la Puebla)

Tengo una morera hermosa
En el patio-jardín de mi casa
Que es soberbia y graciosa
Y me proporciona sombra sin tasa

Sus largas ramas se extienden
Del patio en todas direcciones
Y con ello siempre pretenden
Colmar todas mis ilusiones

De su robusto tronco a la vera
Me siento a leer y descansar
Seguro que el sol no dejará pasar
Mi encantadora morera

Al amparo de su protección
La mesa a mediodía se prepara
Y su sombra toda mi familia acapara
Aprovechando su gran dimensión

Es asombro de propios y extraños
su entorno quedará para la posteridad
al igual que en la dehesa los rebaños
son admirados con curiosidad

Mi querida morera es estéril
No dá fruto ¡que pena!
Al igual que las aguas del Sena
No pasan por Estoril.

viernes 12 de junio de 2009

La Vaca Lechera


Tengo un amigo que es primo
de un bandido calabrés
que un día hizo un timo
a un menestral cordobés

Díjole vente conmigo
que yo te quiero enseñar
de una vaca a ordeñar
es verdad lo que te digo

Muchos litros de leche salieron
de la hermosa vaca mía
y el amigo y su hijo quedaron
con gran admiración a porfía

En mucha estima me la tengo
y me veo con pena obligado
a venderla y a usted le propongo
un trato fiel y estirado

El trato presto cerraron
y atando a su carro el menestral
la vaca a quien puso un ronzal
de allí ligeros marcharon

La vaca era tuerta y coja
y la leche que parecía
de sus ubres proceder
no era sino depender

De una redoma roja
que en lo alto del establo había

(“El Niño de la Puebla”)

jueves 4 de junio de 2009

Homenaje a las Fuerzas Armadas. 31 de mayo de 2009


Magnífico homenaje y espectacular
el que se nos ofreció en el día ayer
donde las fuerzas armadas con su poder
mereció la grande atención llamar
de la cántabra población de Santander;

Del cielo descendió con gran admiración
del noble, entusiasta e inmenso gentío
que poblaba la municipal explanada
la enseña bicolor de nuestra nación
toda la gente expectante quedó admirada;

El tiempo se comportó como en el estío
aunque el solsticio de verano no era llegado
más pareció que hubiera sido pasado,
para que así la gran demostración se pudiera
y en el gran mástil nuestra insignia estuviera;

De la suprema representatividad del estado
no me es lícito dejar de hacer mención
porque eso es lo que en ley procede
de la supervisión presencia y dirección
en el puesto de honor el rey aparece

(“El Niño de la Puebla”)
1 de junio de 2009

domingo 26 de abril de 2009

El Espacio Exterior

Admiremos el Universo Mundo
Y al hombre que en la tierra le habita
Que observa los astros en el espacio
Con su ideal puesto en lo profundo
De las imágenes la más bonita

Esa gran obra a otear en el palacio
De nuestra ilusoria imaginación
Y lo que maravilla no es que existan
Con gran y asombrosa divulgación

En el gran espacio que orbitan
Sino que el hombre hubiese podido
Con grande y extraordinaria emoción
medirlos y pesarlos con exactitud

Con la mas grande pasión ceñido
Para admirar del hombre la plenitud
Con la negación de Dios está reñido
Y que generaciones venideras no digan

Que no se trató con los astros establecer
Ilusorios contactos que se prodigan
Aquí, allá y del espacio por doquier
Encuentros en el inmenso cielo obligan

El Benjamín de nuestros planetas
De encendido color rojo teñido
Nació de entre multitud de probetas
Y por precursor de otros está tenido

Digamos ya que a nuestro planeta enano
El Señor Tombaug le quiso llamar Plutón
Que con su inseparable Caronte de la mano
Colmó en su mente una gran admiración.

(“El Niño de la Puebla”)

viernes 6 de marzo de 2009

Poesía

Yo hago rima solo en plan de estar por casa.

La poesía que hace vibrar los sentimientos

Solo es dado de inspiración a unos cuantos

Y alguno de estos, a veces, también fracasa.

Para que lo que escribes resulte armónico,

No solo es útil y asaz necesaria la mente,

También cuenta el estado de ánimo,

Para que llegue a entenderlo la gente.

Tu trabajo será clasificado de óptimo

Si en él has deseado y conseguido demostrar

Que lo que te inspira es solo el gran bienestar

Que en tu mente está siempre latente

De en el mundo todos nuestros hermanos estar.

Y para terminar. No quiero hacerme pesado

Y espero no haberme mal nunca portado

Si estimas que lo escrito es corriente

Y para que establezcáis comparación

Y me dejéis muy mal parado

Os pongo a continuación

Unos versos de un afamado

Líder de la poética composición.

(“El Niño de la Puebla”)

domingo 25 de enero de 2009

Tragedia

Con trágica puntualidad
cientos de muertos otra vez,
es la nueva barbaridad
del terrorismo sin frontera.

En su gran estupidez
que quiere matar entera
a toda la humanidad.

Esta vez además
de los muertos
nuestros hermanos,
tenemos que lamentar
en las urnas enterarnos
de nuestro fracaso escolar.

Casualidad que ocurriera
en día tan propicio
para que así se pudiera
lo que ya estuviera
preparado desde el inicio.

Ante tan doble fatalidad
la de los muertos y la del comicio
cabe resignación en esto
demostrar lealtad
y por los muertos rezar presto
Don José Luis tuvo suerte.

A costa de la gran tragedia
y del rondar de la muerte,
se llevó de los votos la media.

Nos cabe resignación
y esperar pacientemente
lo que tenemos en mente
es nuestra condición.

Cuatro años no son nada
y Dios mediante podremos
restablecer la normalidad
y en muy buena hermandad
el favor del pueblo tendremos.

Que nos perdonen las víctimas
de este espantoso suceso
por creer que su sacrificio
fue la causa de nuestro receso.
A no valernos del maleficio
Dispuestos estamos por eso.

Poeta Invitado: El niño de la Puebla
Poema semifinalista en concurso poético realizado en Madrid.

Elogio a Gustavo Adolfo Bécquer


Poeta invitado: El Niño de la Puebla

Sírvanse sus mercedes
Leer a continuación
Estos preciosos versos
Que a seguido veredes

Y háganlo con ilusión
Porque les quiero conversos
En afamados rapsodas,
Que sin tonos adversos

Y demostrando pasión
Den a su hermosa lectura
Y no menor coyuntura
Una gran emoción (“El Niño de la Puebla”)

Del salón en el ángulo oscuro,
De su dueño tal vez olvidada,
Silenciosa cubierta de polvo
Veíase el arpa.
¡Cuanta nota dormía en sus cuerdas,
Como el pájaro duerme en las ramas
Esperando la mano de nieve
Que sabe arrancarla!
¡Ay, pensé! ¡cuántas veces el genio
Así duerme en el fondo del alma,
Y una vez, como Lázaro, espera
Que le diga: “¡Levántate y anda!”
(“Gustavo Adolfo Bécquer”)