Ir al contenido principal

Mi Morera (El Niño de la Puebla)

Tengo una morera hermosa
En el patio-jardín de mi casa
Que es soberbia y graciosa
Y me proporciona sombra sin tasa

Sus largas ramas se extienden
Del patio en todas direcciones
Y con ello siempre pretenden
Colmar todas mis ilusiones

De su robusto tronco a la vera
Me siento a leer y descansar
Seguro que el sol no dejará pasar
Mi encantadora morera

Al amparo de su protección
La mesa a mediodía se prepara
Y su sombra toda mi familia acapara
Aprovechando su gran dimensión

Es asombro de propios y extraños
su entorno quedará para la posteridad
al igual que en la dehesa los rebaños
son admirados con curiosidad

Mi querida morera es estéril
No dá fruto ¡que pena!
Al igual que las aguas del Sena
No pasan por Estoril.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Agradecimiento:

Quiero agradecer a todas las personas que han entrado a mi blog y han tenido la gentileza de leer y comentar mis escritos.Estoy incursionando en el género narrativo (relatos breves) espero sean de su agrado;por supuesto que seguiré escribiendo poesía,ya que la misma me apasiona y deleita mi espíritu y mi corazón romántico. A todos os deseo un venturoso año 2019 y que Dios les  regale mucha salud y bendiciones. Con todo respeto y gratitud,su amiga Ibeth.

CUANDO ME HAYA MARCHADO (poema)

Cuando me haya marchado cuando no esté contigo entre la bruma de mi angustia añoro...no me dejes jamás en el olvido. Cuando me haya marchado cuando no esté contigo escucha mi voz en las canciones y siénteme en un verso que te he escrito. Cuando me haya marchado cuando no esté contigo recuerda que las lágrimas me llevo pero mi amor se queda aquí esparcido.

Y LO ESPERE.

Cada atardecer lo veía pasar. Caminaba despacio como sin deseos de llegar a su destino. Su habitual atuendo lo hacía inconfundible. Un abrigo que daba indicios de haber sido negro en algún tiempo,un viejo sombrero de anchas alas,que muchas veces lo había protegido tanto del inclemente sol como de la lluvia. Llevaba un portafolio gris,el cual sostenía como si temiese perderlo. Era un personaje predecible. La misma ruta ,la misma hora ,la misma indumentaria. Muchas veces me dije_que hombre tan extraño ,nunca me mira y menos me saluda_ bajaba la calle frente a mi casa y se perdía lentamente como un fantasma,como un espíritu errante. Cuatro años y todo seguía igual.Realmente no le conocía.No sabía ni su nombre,pero después de tanto tiempo había nacido en mi un extraño sentimiento que no sabía decifrar. Lo esperaba cada,l día  no sé por qué razón , lo cierto era que ya de manera casi inconsciente salía al pequeño portal para verlo pasar. En esa calle no había nada especial. Una hi...