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Poesía Nº 14. MADRIGAL

El eco de tu voz
dormido sueño
cual luz embrujadora tu mirada
si no puedo decir
que soy tu dueña...
ni puedes tú decir que soy tu amada
mas no por eso se declaró vencido
mi loco corazón
que herido estaba
pues cuando necia
tu presencia esquivo
sueño con encontrarme tu mirada.

Comentarios

Señor De la Vega ha dicho que…
El eco de la suya
maravilloso encuentro
al buscar en el tiempo mi mirada
pues si no dije nada
ni fue entonces mi dueña
es que no vi los versos que lanzaba.
En su estrofa no pudo ser mi amada
ni yo loca razón de su latido
pero necia no creo
si nos permite el sueño
renovar el madrigal en nuestro iris.

Suyo, Z+-----

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Agradecimiento:

Quiero agradecer a todas las personas que han entrado a mi blog y han tenido la gentileza de leer y comentar mis escritos.Estoy incursionando en el género narrativo (relatos breves) espero sean de su agrado;por supuesto que seguiré escribiendo poesía,ya que la misma me apasiona y deleita mi espíritu y mi corazón romántico. A todos os deseo un venturoso año 2019 y que Dios les  regale mucha salud y bendiciones. Con todo respeto y gratitud,su amiga Ibeth.

CUANDO ME HAYA MARCHADO (poema)

Cuando me haya marchado cuando no esté contigo entre la bruma de mi angustia añoro...no me dejes jamás en el olvido. Cuando me haya marchado cuando no esté contigo escucha mi voz en las canciones y siénteme en un verso que te he escrito. Cuando me haya marchado cuando no esté contigo recuerda que las lágrimas me llevo pero mi amor se queda aquí esparcido.

Y LO ESPERE.

Cada atardecer lo veía pasar. Caminaba despacio como sin deseos de llegar a su destino. Su habitual atuendo lo hacía inconfundible. Un abrigo que daba indicios de haber sido negro en algún tiempo,un viejo sombrero de anchas alas,que muchas veces lo había protegido tanto del inclemente sol como de la lluvia. Llevaba un portafolio gris,el cual sostenía como si temiese perderlo. Era un personaje predecible. La misma ruta ,la misma hora ,la misma indumentaria. Muchas veces me dije_que hombre tan extraño ,nunca me mira y menos me saluda_ bajaba la calle frente a mi casa y se perdía lentamente como un fantasma,como un espíritu errante. Cuatro años y todo seguía igual.Realmente no le conocía.No sabía ni su nombre,pero después de tanto tiempo había nacido en mi un extraño sentimiento que no sabía decifrar. Lo esperaba cada,l día  no sé por qué razón , lo cierto era que ya de manera casi inconsciente salía al pequeño portal para verlo pasar. En esa calle no había nada especial. Una hi...