Ir al contenido principal

Poesía Nº 7. LOS VERSOS


LOS VERSOS SON CANDENAS

QUE ATAN DULCEMENTE

LAS ALAS IMPETUOSAS

DE UN CORAZÓN ARDIENTE

****

SON PARA EL SER ROMÁNTICO

LÁGRIMAS PASAJERAS

QUE NUBLAN DE REPENTE

LOS OJOS Y LA MENTE

SON SUEÑOS Y QUIMERAS

****

LOS VERSOS SON CUAL FLORES

QUE ADORNAN LOS SENDEROS

SE METEN EN LA SANGRE

SE ADHIEREN A LOS CUERPOS

SON SUEÑOS Y ESPERANZAS

CON CALMA DE VIAJERO

****

LOS VERSOS ME ENLOQUECEN

LLENAN DE SOL MI VIDA

SON PARA MÍ, LES JURO

CUAL FUENTE CRISTALINA

DE LA QUE BEBO A DIARIO

SIN QUE PUEDA SABER

POR QUÉ SI BEBO A DIARIO

NO HE CALMADO MI SED

****

LOS VERSOS SON CUAL NOCHES

DE INQUIETUD INTOCABLE

PARA EL POBRE DE ESPÍRITU

BARRERA IMPENETRABLE

Y PARA EL SER SENSIBLE

ÉXTASIS CELESTIAL

****

LOS VERSOS LO SON TODO

DEFINICIÓN EXACTA

YO NO LES DARÍA

LO QUE ES VERSO PARA UNOS

PARA OTROS NO SERÍA

****

QUIZÁS SERÁN UN SUEÑO

O TAL VEZ REALIDAD

PERO UNA AVECILLA

QUE PRESA ESTÁ EN SU JAULA

PODRÍA DECIR SI ESCAPA

QUE UN VERSO ES LIBERTAD

Comentarios

Entradas populares de este blog

Agradecimiento:

Quiero agradecer a todas las personas que han entrado a mi blog y han tenido la gentileza de leer y comentar mis escritos.Estoy incursionando en el género narrativo (relatos breves) espero sean de su agrado;por supuesto que seguiré escribiendo poesía,ya que la misma me apasiona y deleita mi espíritu y mi corazón romántico. A todos os deseo un venturoso año 2019 y que Dios les  regale mucha salud y bendiciones. Con todo respeto y gratitud,su amiga Ibeth.

CUANDO ME HAYA MARCHADO (poema)

Cuando me haya marchado cuando no esté contigo entre la bruma de mi angustia añoro...no me dejes jamás en el olvido. Cuando me haya marchado cuando no esté contigo escucha mi voz en las canciones y siénteme en un verso que te he escrito. Cuando me haya marchado cuando no esté contigo recuerda que las lágrimas me llevo pero mi amor se queda aquí esparcido.

Y LO ESPERE.

Cada atardecer lo veía pasar. Caminaba despacio como sin deseos de llegar a su destino. Su habitual atuendo lo hacía inconfundible. Un abrigo que daba indicios de haber sido negro en algún tiempo,un viejo sombrero de anchas alas,que muchas veces lo había protegido tanto del inclemente sol como de la lluvia. Llevaba un portafolio gris,el cual sostenía como si temiese perderlo. Era un personaje predecible. La misma ruta ,la misma hora ,la misma indumentaria. Muchas veces me dije_que hombre tan extraño ,nunca me mira y menos me saluda_ bajaba la calle frente a mi casa y se perdía lentamente como un fantasma,como un espíritu errante. Cuatro años y todo seguía igual.Realmente no le conocía.No sabía ni su nombre,pero después de tanto tiempo había nacido en mi un extraño sentimiento que no sabía decifrar. Lo esperaba cada,l día  no sé por qué razón , lo cierto era que ya de manera casi inconsciente salía al pequeño portal para verlo pasar. En esa calle no había nada especial. Una hi...