Cada atardecer lo veía pasar. Caminaba despacio como sin deseos de llegar a su destino. Su habitual atuendo lo hacía inconfundible. Un abrigo que daba indicios de haber sido negro en algún tiempo,un viejo sombrero de anchas alas,que muchas veces lo había protegido tanto del inclemente sol como de la lluvia. Llevaba un portafolio gris,el cual sostenía como si temiese perderlo. Era un personaje predecible. La misma ruta ,la misma hora ,la misma indumentaria. Muchas veces me dije_que hombre tan extraño ,nunca me mira y menos me saluda_ bajaba la calle frente a mi casa y se perdía lentamente como un fantasma,como un espíritu errante. Cuatro años y todo seguía igual.Realmente no le conocía.No sabía ni su nombre,pero después de tanto tiempo había nacido en mi un extraño sentimiento que no sabía decifrar. Lo esperaba cada,l día no sé por qué razón , lo cierto era que ya de manera casi inconsciente salía al pequeño portal para verlo pasar. En esa calle no había nada especial. Una hi...
Comentarios
besos