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Despedida al Niño de la Puebla

Hace ya un año nos abandonó el el Niño de la Puebla cuyas poesías aparecían en este blog como una colaboración especial de una persona que con 90 años tenía aún la vitalidad por compartir lo que escribía. He estado alejada del teclado, pero prometo retomar la escritura a los fieles lectores. Gracias Ibeth

Semana Santa

En Semana Santa estamos Tiempos buenos para rezar Que además del cuerpo descansar Pensar en la Pasión debemos Es corriente que nos dediquemos A un lugar de ocio buscar Sin contar que también tenemos El fervor que procede encontrar Si es bueno y lo permite el tiempo Salen las enfervorizadas procesiones Y enarbolan todas sus pendones Disponiéndose a marchar al campo. Los costaleros muy sacrificados Ponen sus espaldas con abnegación A lo largo de toda la procesión De los pasos a la calle sacados Desde las balconadas enjaezadas Una y múltiples saetas salen Por aplausos del público animadas Y un clamor general valen No hay que despreciar la contribución Del inmenso público expectante Al realce de la gran procesión Que no es nada irrelevante El niño de la Puebla

Navidad

Para todos los niños de "El Niño de la Puebla" Ya se fue, madre, la Navidad Este año, se fue como los otros He visto el pesebre de Soledad Había pollitos, cerditos y potros Y el niño con su madre, he visto Estaba José de la familia el padre El buey y un caballo muy listo Y la vecina, su buena comadre Llegaron los Magos de oriente Con sus soberbios Camelos Y sus pajes también de poniente Con sus enjaezados caballos Ofrecieron de presentes al niño Dios Que en el regazo de su madre estaba Oro, incienso y mirra entre varios Mientras la madre a Dios le rezaba Y los pastorcillos del campo mientras Esperaban para hacer sus presentes De sus mejores productos las muestras Sin mostrarse por ello indolentes En lo alto del cielo inmóvil permanecía La estrella que a los magos orientó Y cuando el nuevo día amanecía Volverles de vuelta a casa prometió Por mandato del malvado Herodes Debían, los Magos hacerle saber Antes de regresar a sus sedes Donde encontrar al niño poder Y es que sus malv...

La Guerra

Padre, me voy a la guerra Hay que defender la patria Que es nuestra querida tierra Hay que demostrar hombría El enemigo que en esta ocasión Nos ha atacado con saña Encontrará su perdición En la presente campaña Ya se oyen los clamores de la guerra Ya las bombas estallan por occidente Ya tiembla toda la nuestra tierra Y también se oyen por oriente Pero no hay nada que temer Nuestros valientes soldados Con energía mucho valor poner Y los enemigos salen desolados Y en aquel glorioso atardecer Del día de la gran batalla Pudieron nuestros soldados saber Que el pueblo en júbilo estalla Por la gran victoria obtenida Sobre enemigo en desbandada Y de Dios la gracia merecida Sea por siempre alabada "El niño de la Puebla"

Mi Morera (El Niño de la Puebla)

Tengo una morera hermosa En el patio-jardín de mi casa Que es soberbia y graciosa Y me proporciona sombra sin tasa Sus largas ramas se extienden Del patio en todas direcciones Y con ello siempre pretenden Colmar todas mis ilusiones De su robusto tronco a la vera Me siento a leer y descansar Seguro que el sol no dejará pasar Mi encantadora morera Al amparo de su protección La mesa a mediodía se prepara Y su sombra toda mi familia acapara Aprovechando su gran dimensión Es asombro de propios y extraños su entorno quedará para la posteridad al igual que en la dehesa los rebaños son admirados con curiosidad Mi querida morera es estéril No dá fruto ¡que pena! Al igual que las aguas del Sena No pasan por Estoril.

La Vaca Lechera

Tengo un amigo que es primo de un bandido calabrés que un día hizo un timo a un menestral cordobés Díjole vente conmigo que yo te quiero enseñar de una vaca a ordeñar es verdad lo que te digo Muchos litros de leche salieron de la hermosa vaca mía y el amigo y su hijo quedaron con gran admiración a porfía En mucha estima me la tengo y me veo con pena obligado a venderla y a usted le propongo un trato fiel y estirado El trato presto cerraron y atando a su carro el menestral la vaca a quien puso un ronzal de allí ligeros marcharon La vaca era tuerta y coja y la leche que parecía de sus ubres proceder no era sino depender De una redoma roja que en lo alto del establo había (“El Niño de la Puebla”)

Homenaje a las Fuerzas Armadas. 31 de mayo de 2009

Magnífico homenaje y espectacular el que se nos ofreció en el día ayer donde las fuerzas armadas con su poder mereció la grande atención llamar de la cántabra población de Santander; Del cielo descendió con gran admiración del noble, entusiasta e inmenso gentío que poblaba la municipal explanada la enseña bicolor de nuestra nación toda la gente expectante quedó admirada; El tiempo se comportó como en el estío aunque el solsticio de verano no era llegado más pareció que hubiera sido pasado, para que así la gran demostración se pudiera y en el gran mástil nuestra insignia estuviera; De la suprema representatividad del estado no me es lícito dejar de hacer mención porque eso es lo que en ley procede de la supervisión presencia y dirección en el puesto de honor el rey aparece (“El Niño de la Puebla”) 1 de junio de 2009