sábado, 24 de abril de 2010

Semana Santa

En Semana Santa estamos

Tiempos buenos para rezar

Que además del cuerpo descansar

Pensar en la Pasión debemos



Es corriente que nos dediquemos

A un lugar de ocio buscar

Sin contar que también tenemos

El fervor que procede encontrar



Si es bueno y lo permite el tiempo

Salen las enfervorizadas procesiones

Y enarbolan todas sus pendones

Disponiéndose a marchar al campo.



Los costaleros muy sacrificados

Ponen sus espaldas con abnegación

A lo largo de toda la procesión

De los pasos a la calle sacados



Desde las balconadas enjaezadas

Una y múltiples saetas salen

Por aplausos del público animadas

Y un clamor general valen



No hay que despreciar la contribución

Del inmenso público expectante

Al realce de la gran procesión

Que no es nada irrelevante
El niño de la Puebla